jueves, 29 de enero de 2009

CANIBALISMO

El canibalismo puede definirse como la acción o conducta alimentaria que tiene como objeto a individuos de la propia especie, generalmente crías de poco tiempo de vida. Se acepta en etología que el canibalismo no es la regla aunque se trata de una conducta que no es una excepción en la naturaleza.

Las razones del canibalismo están enfrentadas con el instinto de maternaje y ponen en tela de juicio nuestro concepto de una supuesta buena conducta maternal como sinónimo de lo natural.
Muy a menudo estas conductas vienen a representar o son la consecuencia de la falta de previsión en las nidadas, es decir del balance erróneo que la madre realizó en el momento de la fecundación entre recursos alimentarios y el tamaño de sus camadas o bien del balance erróneo que hace en el momento actual acerca de la disponibilidad de recursos. Esto parece suceder con los escarabajos en su hábitat natural que se alimentan de cadáveres de pequeños mamíferos a los que utilizan para poner sus huevos y disponer de un amplio potencial alimentario para alimentar a sus larvas. Todo parece indicar que en estas especies el canibalismo de la madre responde a un intento de equilibrar su despensa con el número de larvas a alimentar. El hecho de que sea precisamente la madre la que devore a sus crías no debe estremecernos, se trata del conocido ahorro y aprovechamiento que en la naturaleza puede observarse con respecto a los nutrientes superfluos.
Lo mismo sucede con las ratas y los hámsteres en cautividad, pero en estas especies cabe añadir un nuevo fenómeno. Es precisamente la desactivación de la agresividad reproductiva del macho la que induce a que sea la hembra la que dé cuenta de su actividad canibalística. En otras ocasiones será el acecho de un depredador el responsable de que la hembra, muerta de miedo, termine por devorar a sus propios hijos, antes de que sea el depredador el que se aproveche de la inversión energética que representó la crianza de su prole: nutrientes que servirán para que la hembra sea más cuidadosa la próxima vez en la elección de su madriguera. Eso parece suceder en algunas especies de peces guardianes de la nidada fecundada en el abrigo de las rocas, el macho defiende su descendencia pero si su nidada es atacada por un banco de depredadores, después de determinados esfuerzos críticos, desistirá y no es difícil que se ponga a devorar él mismo los mismos huevos que antes defendiera con vigor.
El caso más agresivo de canibalismo fratricida conocido se da entre los tiburones-toro y también en el gavilán. Aquellos comienzan su actividad caníbal ya mientras son embriones devorando a sus pequeños contrincantes e incluso alimentándose de los huevos fecundados en el interior de su madre. Los tiburones comienzan a desarrollar poderosos dientes ya en estado embrionario y es de suponer que la evolución ha ejercido una enorme presión en los depredadores marinos debido a que después del parto tienen que apañárselas solos sin esperar la ayuda de sus madres, como sucede en casi todas las aves donde son precisamente los hermanos los que arreglan el desaguisado cometido por su madre en relación con una nidada demasiado extensa en relación con los recursos alimentarios disponibles.
Existen periodos críticos para la emergencia de la conducta caníbal y tienen que ver con la mudanza de plumas o de pelaje. Al parecer estas modificaciones operan en las madres dificultando el reconocimiento de sus propias crías. Un reconocimiento que en los machos es incierto, por lo que en determinadas especies tiene que ser neutralizado con una potente desactivación de la agresión de los machos hacia todas las crías, tanto las suyas como las que no portan sus propios genes.
En los simios y chimpancés (Goodhall 1994) la conducta caníbal es tan rara y por la misma razón tan vinculada a otro tipo de pulsiones instintivas distintas al hambre que hasta hace poco ni siquiera las conocíamos. Un adulto macho o un grupo de machos después de una cacería infructuosa pueden agredir a una madre y a su cría y devorarla por completo siempre que se cumplan las siguientes condiciones: 1) la cría sea un macho, 2) la madre sea una reciente incorporación al grupo o se trate de una hembra que se encuentra explorando un nuevo territorio y 3) exista una apreciable duda de que el bebé no es hijo de los agresores.
En este caso es posible suponer que la conducta caníbal no está mediada por el miedo, la falta de recursos o el hambre sino por el rango y la territorialidad de los machos dominantes que se aseguran así un competidor menos para el día de mañana. La misma conducta y las mismas motivaciones podemos encontrar en los leones (Bertram 1975)
De lo dicho se desprende que el canibalismo es un programa (una subrutina) atávico que puede activarse a través de impulsos que nada tienen que ver con el instinto alimentario sino con 1) el miedo intenso, 2) la prospección negativa de recursos alimentarios, 3) la competencia agonística entre hermanos, 4) el rango y la territorialidad. y por supuesto aunque en último lugar, 5) el hambre.
En los humanos se ha considerado que tanto el filicidio como el fratricidio como las conductas subordinadas con este programa innato, el maltrato de menores o el abandono de los mismos tienen que ver con ese programa que hemos llamado canibalismo y que entre nosotros es aún una excepción más infrecuente que en los animales, sometidos como estamos a amplios controles e inhibiciones culturales y también a las soluciones que nos propone la moderna ginecología. Pero no debemos olvidar de que si el canibalismo es un poderoso tabú en la especie humana es porque es atractivo.
Nuestra especie comenzó siendo carroñera y el canibalismo -sobre todo dirigido a mujeres o crias- no debió ser raro a juzgar por los severos controles arcaicos que han llegado hasta nosotros. Asi y todo es posible especular que el canibalismo no es una estrategia alimentaria eficaz porque entraba en contradicción con los principios solidarios de una comunidad cavernicola y porque destruia los posibles vinculos de seguridad y cooperación. Pero asi y todo existen numerosos ejemplos de canibalismo humano recientes como en el sitio de Leningrado, los supervivientes de los Andes en 1972 o durante la guerra de los treinta años (1618-1648), escenario de uno de los casos masivos de canibalismo humano del que tenemos noticia.
Sin embargo existe un fenómeno nuevo en nuestra especie y más allá del canibalismo por hambrunas o el canibalismo ritual o afectivo -responsable del paso de priones a la especie humana como en el caso del kuru- que conocemos en algunas tribus primitivas donde la conducta caníbal tiene que ver con la incorporación mágica de aspectos del fallecido.
Me refiero más concretamente al canibalismo sexual del que recientemente hemos conocido un caso: el de Arwin Meiwes que se comió a un voluntario partenaire –Bernd Brandes- al que conoció a través de un chat de Internet. ¿Qué sucede cuando una persona se pliega a ser devorada consensuadamente por otra, adulto como él? Al margen de las paradojas juridicas que plantea este caso quisiera señalar algo nuevo en relación con este asunto. ¿Qué tiene que ver el canibalismo con la sexualidad? ¿Es que estamos frente a una perversión nueva?
Si algo puede ser imaginado por una persona se hará. Sólo aquello que no puede ser imaginado no llegará a realizarse. En mi opinión el caso del canibal alemán -como se conoce ya a este caso y que no es el único que conocemos en los ultimos años- puede explicarse mediante la confluencia de dos fenómenos, uno viejo y otro nuevo.
El fenómeno viejo es el sadismo sexual, una forma de parafilia que consiste en obtener gratificación sexual sólo con la condición de hacer daño a otra persona. Naturalmente no todos los “sádicos” llevan a cabo sus fantasias sádicas, de hecho este tipo de fantasias son muy frecuentes entre los hombres y sólo una pequeña minoría las lleva a cabo, aunque no son en absoluto ajenas a la psicología normal.
¿Pero por qué llamarle sexual a esta practica? ¿Qué tiene que ver con la sexualidad?
Naturalmente no estoy empleando aquí la palabra sexual en el sentido de genitalidad, la palabra sexual debe entenderse como sinónimo de libido. Como la libido que habita en ese lugar que he llamado pulsión y que se caracteriza por la repetición, la destructividad y la oscuridad de sus propósitos que nada tienen que ver con la adaptación que el deseo humano propicia. Para entender mejor las relaciones y diferencias entre instinto, pulsión y deseo remito al lector a este post.
El fenómeno nuevo es precisamente lo que favorece que este tipo de fantasias se lleven a cabo: me refiero a Internet. La aldea global disemina, favorece y legitima todo tipo de goce a través del conocimiento de ese otro que a su vez se erige como el complemento ideal. Sin un Bernd Brandes , el sadismo sexual de su agresor habría quedado seguramente como un ejercicio fantásmatico individual. Los psiquiatras no pudieron decidirse a favor de diagnosticar una enfermedad mental y tal y como sucedió con el caso de Issei Sagawa no fue posible tampoco encontrar indicios de enfermedad mental alguna. Lo que nos lleva a una conclusion inquietante: una persona es capaz de cometer los crimenes más abyectos en ausencia de locura y sólo a partir de un goce individual que consiste precisamente en infringir dolor a otra persona. El problema se complica cuando además este goce es consensuado.
Para aquellos que quieran profundizar en el caso del canibal alemán puede consultar la opinión de Hugo Marietán ,experto en psicopatías.
Desde la psiquiatría sólo podemos llegar a una conclusión segura: Arwin Meiwes, es un psicópata, descartada la psicosis es absolutamente imputable, cosa distinta a su victima quien seguramente era un psicótico suicida. ¿Pero cómo podemos entender mejor los mecanismos que operan en la mente de una persona asi?
Tenemos que echar mano del psicoanálisis si queremos entender mejor los mecanismos que operan en la mente del asesino devorahombres. Para el psicoanálisis Arwin Meiwes es un perverso, contiene una estructura mental perversa y daré en este momento la definición que daba a Lacan a la perversión: “perverso es todo rasgo que escapa a la castración”. Se impone pues una pequeña explicación acerca de qué cosa entienden los psicoanalistas como castración.


Para el psicoanalisis “castración” significa la sumisión a un determinado orden falocéntrico, es decir lo que en terminos mitológicos podriamos llamar la ley del padre y que instituye individualmente el complejo de Edipo cuyas consecuencias inmediatas son la prohibición del parricidio y del incesto. Significa que el niño sometido a esta presión por su conocimiento de la diferencia entre los sexos tiene que posicionarse respecto a este nuevo saber. Las operaciones mentales que hacen los niños y niñas normales son tanto el conocimiento como la aceptación de esa diferencia, pero aun caben otras maniobras, una de ellas es la denegación. La denegación es un saber sin saber, es un no querer saber aunque se sepa, se trata de un mecanismo muy frecuente en los niños (y tambien en los adultos) es lo que todos hacemos con la muerte, con nuestra propia muerte, sabemos que moriremos pero nadie se preocupa demasiado por ello, vivimos de espaldas a nuestra muerte. Cuando un niño utiliza un osito de peluche para tranquilizarse al ir a dormir también está haciendo uso de este mecanismo, el niño sabe que el peluche no es la madre pero le sirve al propósito de irse a la cama sin temor “como si” fuera la madre. Hay sin embargo usos menos benéficos para el psiquismo humano de este mecanismo de la denegación, es el caso de que lo que estemos denegando -como hacen los perversos- sea la diferencia sexual propiamente dicha. En este caso los niños pueden presuponer que las mujeres tienen pene o que los hombres están castrados o pueden llegar a estarlo. El uso de este mecanismo opera grandes cambios en la cadena de asociaciones que tienen lugar en los temas sexuales, el individuo por ejemplo desarrolla un miedo y un odio especifico a las mujeres y como en este caso sus preferencias derivan hacia la homosexualidad y hacia fantasias regresivas :comerse a un compañero de clase ya a los 8 años de edad.
Es además destacable el hecho de que viviera sólo en un viejo caserón con su madre como aquel personaje “entrañable” encarnado por Anthony Perkins en la pelicula de Hitchcock “Psicosis”. Un hogar sin padre, sin diferencias sexuales, ¿qué sucedió entre Arwin y su madre durante el tiempo en que vivieron juntos? ¿Por qué el crimen se comete precisamente después de que la madre muera? ¿Qué clase de soporte brindó la madre a su hijo durante el tiempo en que vivió? No lo sabemos, pero es más que evidente que el crimen sucede después de la muerte de la madre, lo que significa que muy probablemente ejerció sobre su hijo un papel de compensación en esa dificil y siniestra estructura de Arwin.
El psicoanálisis siempre defendió la idea de que la libido pasa por una serie de fases antes de alcanzar la plena fase genital donde se pone al servicio de la reproducción. Mi hipótesis es que Arwin quedó detenido en una fase libidinal conocida como oral-destructiva o canibalistica, una fase que la mayor parte de los niños superan en cuanto son destetados y comienzan a gatear alcanzando entonces el umbral de la fase anal. Sea por fijación libidinal o sea por regresión posterior Arwin “decidió” en algun momento de su vida no querer saber nada de la castración y de la diferencia sexual, quizá como una forma de no llegar a devorar a su propia madre o a ser devorado o poseido por ella.
Se creó asi un “objeto transicional”, en el sentido que Winnicot daba a esos peluches imaginarios que los niños construyen. En el caso de Arwin ese niño imaginario -el hermano que nunca tuvo y que le hubiera alejado de una relación demasiado estrecha con su madre- tuvo que tener una existencia sólo virtual y es el fantasma que le hace sostener toda su estructura perversa que muy probablemente estaba destinada a proteger a su madre de sus impulsos incestuosos o canibalisticos-incorporativos.
Sólo al morir la madre y faltarle pues el nudo de la defensa es cuando Arwin pasa al acto su fantasia devoradora y lo hace además buscando un voluntario.
El caso es que lo encontró.
Se trata efectivmente de un caso extremo muy próximo a la psicosis a la que bordea en el familiar fantasma del desmembramiento.
Cuando se inicia una psicosis lo hace de una manera brusca, abrupta, se trata de una experiencia de desgarro de la identidad, de una experiencia inefable que no tiene nombre, entraña por tanto perplejidad y simultáneamente con ella la convicción por parte del sujeto que la experimenta de que está concernido por ella, que le alude personalmente. La angustia que siente el psicotico en su inicio es una angustia prehumana, algo que no puede nombrarse por hallarse fuera de las representaciones habituales con que solemos nombrar a nuestra ansiedades más conocidas. Esta angustia psicótica es una angustia de desmembramiento, de fragmentación, debe ser una de las experiencias humanas más terribles que se pueden llegar a sentir. Muchos psicoticos ante esta situación tratan de deformar esta sensación para hacerla más soportable y una de las ideas más cercanas para oponerse a la fragmentación es apelar a la fusión. Fragmentación y fusión son experiencias psicóticas que puede aparecer juntas o simultáneamente, se trata de representaciones enlazadas.
Sabemos por su declaración que Arwin vivió desde los 8 años perseguido por este fantasma de desmembramiento aunque no lo sentía en si, sino que gozaba en imaginarlo proyectado en un otro, en sus compañeros de colegio o en su amigo-hermano imaginario, nunca en sí mismo o en su madre. Y ahora es el momento de aclarar qué cosa es “un fantasma”.
El fantasma es el nombre técnico que se le da a una fantasia inconsciente o consciente que persigue al sujeto constituyéndose en una compañía habitual y que dirige y organiza toda la vida del mismo. En este caso sabemos que el fantasma de Arwin es un fantasma sexual al que evocaba a través de videos y peliculas de zombies y de terror para excitarse. No se trataba pues de un fantasma que aterrorizara al sujeto sino que era buscado con placer terminando por invadir toda la vida íntima del paciente. Este omnipresencia del fantasma tiene que ser explicada por medio de la regresión.
La regresión es un mecanismo de defensa descubierto por Freud mientras trataba de explicar porque algunos sueños en lugar de soñarse se convertian en alucinaciones, es decir se presentaban en estado de vigilia en sus histéricas. Freud explicó que la regresión representaba un contenido inconsciente pero que en lugar de elaborarse durante el sueño y deformarse a través de la censura tomaba el camino inverso, hacía -por asi decir- marcha atrás desde lo inconsciente hacia el organo sensorial receptor. En el caso de una alucinación visual el organo sensorial sería el ojo, pero no hace falta que el fantasma se vea en forma alucinatoria porque los seres humanos estamos dotados de un registro adicional para tamponar la realidad. Este registro adicional fue llamado por Lacan el registro de lo imaginario, todo lo que soñamos, imaginamos y fantaseamos sucede en el registro imaginario.
Es precisamente ahi donde habitan los fantasmas y es precisamente porque alcanzaron al organo sensorial desde el inconsciente por regresión de donde extraen su fortaleza y su vigor. Nótese que todo producto regresivo no pasa por el preconsciente y elude la censura o por decirlo en terminos de vigilia por el Superyó. Se trata pues de algo que ha eludido la prohibición edipica, se trata de una pulsión que ha conseguido evitar los controles morales del sujeto. No es de extrañar pues que los contenidos que proceden del inconsciente tengan ese poder de atracción sobre el sujeto y al mismo tiempo sean tan “infantiles” pues de sexualidad infantil se compone el incosnciente, de una sexualidad pregenital.
De manera que podemos resumirlo asi: el sujeto se encontraba dominado desde su infancia por un fantasma de desmembramiento-fusión que proyectó en un otro imaginario. Se trataba de un goce individual idiosincrásico -como todo goce perverso- que consistía en imaginar que mataba y desmembraba a alguien hasta el punto en que se especializó exactamente en esta fantasia sexual desplazando a todas las demás.
Durante muchos años vivió entregado a esa fantasia hasta que al morir la madre la llevó a la practica al encontrar por Internet un partenaire que se acoplaba de forma invertida y pasiva a su fantasia.
El papel de la muerte de la madre es pues fundamental porque casi con toda seguridad la madre, era el objeto a quién iban dirigidas estas fantasias en su origen descontadas todas las sustituciones lógicas para preservar el tabú. Su desaparición propició que el fantasma se hiciera carne y se realizara en el acto criminal que ya conocemos, pues el fantasma sólo desaparece cuando se le atraviesa en lo real.
Lo que hemos aprendido de este caso es que la perversión puede estar a veces muy cerca de la psicosis y quizá sea una forma de evitar el desmembramiento psicótico que seguramente Arwin evitó al inventarse un hermano imaginario sobre el que construir y proyectar lo que de otra forma hubiese sido un delirio. Con toda seguridad Arwin evitó asi la psicosis y el desmembramiento en su cuerpo y a través del sacrificio de su partenaire reconstruyó en un plano trascendente su desgarro.

HABLANDO CON MONOS

En el zoológico nos entretienen. En el circo nos hacen reír. En los laboratorios nos resultan tan útiles que nos vemos obligados a sacrificarlos. Y en la naturaleza cada vez son menos. Análisis de sus genes y sus cerebros nos demuestran que los grandes monos y los humanos no somos tan diferentes. Y que el lenguaje y la comunicación no son ningún privilegio de las personas. Debemos comprender que no necesitan imitarnos para demostrar que poseen una gran inteligencia.

En 1972 la doctora norteamericana Francine Patterson comenzó a enseñar el lenguaje de los sordomudos a una gorila llamada Koko. Empleaban las manos, los brazos, el cuerpo y las expresiones de la cara para representar palabras. Unos meses después, cuando faltaban tres días para que la peluda alumna cumpliese doce años, la doctora le preguntó qué quería de regalo de cumpleaños. Koko se lo pensó un poco y dijo: "Gato". Bolita, así se llamaba la gata, no acabó en el estómago del gran mono: fue adoptada por ella como si fuera un bebé.

- "Cuéntame algo de Bolita", le pedía la doctora.
- "Koko ama Bolita", respondía la mona.

Veinte años después Koko conocía 500 palabras, y era capaz de utilizar más de 100 diferentes cada día. Podía expresar quién era, cómo se sentía y qué quería. En una ocasión le preguntaron si era una persona o un animal. Sin inmutarse respondió: "Precioso animal gorila".

miércoles, 17 de diciembre de 2008

DIOS NO ES BUENO: MALTEÍSMO RACIONAL

“Dios no es bueno” de Christopher Hitchens de Sergio Parra

El título de este alegato contra la religión es, sin duda, provocativo. Pero, pese a la apariencia beligerante, el autor jamás abandona el rigor. Sí que carga las tintas contra la fe, la doctrina, el sistema clerical y demás, se nota cierto enojo en sus palabras (cosa evidente si uno ha presenciado cosas como las que el autor ha visto en calidad de periodista por medio mundo), pero ello no empaña un discurso lleno de fundamento. Su ateísmo militante puede incomodar a muchos, algunas ideas resultarán un poco tendenciosas o quizá fragmentarias, pero lo serán pocas. La mayoría del corpus de este libro está lleno de racionalidad y sabiduría, lo cual ya es mucho más de lo que los libros que ensalzan la religión (como la Biblia o el Corán) pueden decir. ¿No os lo creéis? Dadle una oportunidad a Dios no es bueno.
Según Christopher Hitchens, la religión, cualquiera, no sólo es amoral, sino positivamente inmoral. Y esto no debe buscarse sólo en el comportamiento de sus fieles sino también en los preceptos que podemos leer en sus manuales de comportamiento. Sus delitos son, fundamentalmente: presentar una imagen falsa del mundo para los ingenuos y los crédulos, la doctrina del sacrificio de sangre, la doctrina de la expiación, la doctrina de la recompensa y/o el castigo eternos y la imposición de tareas y normas imposibles.
Me centraré en el último punto para esta reseña. Una de las normas imposibles son las relativas al pecado de la carne. No sólo se prohíbe el sexo, sino que se prohíbe incluso su pensamiento, algo que nadie es capaz de conseguir. O para hacerlo la mayoría del tiempo, uno debe irse convirtiendo en una suerte de reprimido que no encaja de manera sana sus disposiciones naturales, evitando incluso la masturbación. Estos engendros son los que, tarde o temprano, acabarán abusando sexualmente de niños, por ejemplo, porque la religión les ha carcomido la sexualidad. Por ello existe un porcentaje mayor de pederastas entre el clero que entre el ciudadano de la calle. Por eso, porcentualmente, hay más convictos con fe que sin ella en todas las cárceles del mundo; lo cual también dejaría constancia de la correlación siguiente: que el mal se da con mayor facilidad en el religioso, el que profesa doctrina, que en el ateo.

Christopher Hitchens (Inglaterra, 1949), se graduó el filosofía, política y economía en Oxford, y como periodista y escritor ha colaborado con publicaciones tanto estadounidenses como británicas. Y como él mismo dice acerca de sus intenciones con Dios no es bueno, su incendiario libro no se basa en una doctrina o un dogma sino en una argumentación refutable, en principios que no se apoyan en fe alguna. En la demostración filosófica e histórica, sin fanatismos, de que la religión ha provocado que muchas personas, la mayoría de hecho, se comporten de una forma que haría que el gerente de un burdel o un genocida torcieran el gesto.
Tampoco obvia el autor algunas evidencias científicas que dejan en ridículo las ideas más arraigadas de los creyentes, como que el aborto es una sinónimo de homicidio o que la teoría de la evolución es otra teoría más del mismo nivel que el creacionismo o el diseño inteligente. Lo cual, viniendo de un hombre de letras, se agradece.
Por último, Dios no es bueno es un excelente manual de ejemplos sobre el problema provinciano de cualquier religión. Esto es: analizar la realidad próxima olvidándose de la lejana. Si, por ejemplo, un creyente da las gracias a su dios por salvar a su hijo de un accidente de tráfico, yendo a poner velas, persignándose o de cualquier otra forma ritualista, parece olvidar que durante todo ese tiempo de agradecimiento están muriendo decenas o centenares de niños en países subdesarrollados de formas que ni siquiera puede imaginar, demostrando así el creyente un egoísmo y una mirada rectilínea tan espantosamente simplona que Dios debería aparecérsele en forma de rayo cósmico sobre su propia cabeza.
Pero no lo hace, así el creyente sigue profesándole una fe estúpida e infantil. Y también cree en él porque no se llega a cuestionar por qué se ha inoculado en el mundo el bacilo de la sífilis, por qué se ha extendido la lepra o la idiocia, o incluso por qué se concibieron los tormentos de Job. Cree en él como se cree en Santa Claus.
Todo esto no debería importarnos a las personas cultas. Pero lo hace, porque la religión no es algo privado e irrelevante, sino que intenta siempre que puede inculcarse en los demás con diversas formas coercitivas; porque recibe prerrogativas fiscales; porque intenta alzar políticamente su voz, acusando de asesinos a los médicos abortistas o de enfermos a los onanistas, infestando a la gente sencilla de Sida por retorcidas y morbosas ideas acerca de los profilácticos. Y a la larga, todo ello iba a repercutir de algún modo, obligando a muchos a dejar de guardar silencio y respeto, porque la religión, como el nazismo o cualquier otra colección de ideas irrefutables y fanáticas, no merecen ni un gramo de tolerancia. Dios no es bueno es uno de tantos libros laicos y antirreligiosos que empiezan a poblar los anaqueles de las librerías. Y esperan muchos más, a Dios gracias.
En 1996, la República de Irlanda celebró un referéndum acerca de una cuestión: si su Constitución debería seguir prohibiendo el divorcio. La mayoría de los partidos políticos, en un país cada vez más laico, instaban a los votantes a aprobar una enmienda legislativa. Lo hacían por dos razones excelentes. Ya no se consideraba correcto que la Iglesia católica de Roma prescribiera su moral a todos los ciudadanos y, evidentemente, era imposible aspirar siquiera a una definitiva reunificación de Irlanda cuando la gran minoría protestante del norte rechazaba continuamente la posibilidad de que se implantara un régimen religioso. La madre Teresa tomó un avión desde Calcuta para apoyar la campaña a favor del voto negativo junto a la Iglesia y sus partidarios de la línea más dura. Dicho de otro modo: una irlandesa casada con un borracho maltratador e incestuoso jamás debería esperar nada mejor para su vida, y hasta podría poner su alma en peligro si suplicaba poder volver a empezar de nuevo.
Editorial Debate384 páginas

lunes, 15 de diciembre de 2008

otro avance importante

La metástasis es la habilidad de las células cancerosas para expandirse desde un lugar primario, para formar tumores en lugares distantes. Es un complejo proceso en el que la movilidad de las células y la invasión juegan un papel fundamental. Para que comprendamos el modo en que se desarrolla la metástasis es esencial que identifiquemos a las moléculas y que caractericemos los mecanismos que regulan la movilidad celular. Hasta ahora, entendíamos de forma muy pobre estos mecanismos, pero ahora, un equipo de investigadores dirigido por el profesor Marco Falasca del Instituto de Ciencia de Células y Moléculas en Barts, en unión a la Escuela de Medicina y Odontología de Londres, han demostrado no solo que la enzima fosfolipasa Cy1 (PLCγ1) juega un papel crucial en la formación de metástasis, sino que la regulación a la baja de la expresión de esta enzima puede revertir la progresión de la metástasis.

El equipo investigó el papel de la PLCγ1 en la invasión celular y en la metástasis usando diferentes enfoques para modular su expresión en líneas celulares de cánceres fuertemente invasivos. Los resultados mostraron que el PLCγ1 es necesario para la invasión celular del cáncer de mama y para la activación de la proteína Rac1. Los científicos han revelado la existencia de un lazo funcional entre la PLCy1 y el Rac1 que aporta un mayo entendimiento de los procesos que regulan la invasión celular.

El profesor Falasca explicó que “de forma consistente con respecto a estos datos, hemos detectado un incremento en la expresión de la PLCy1 en las metástasis, en comparación a los tumores primarios de cáncer de mama que muestran los pacientes. Por tanto, el PLCy1 es crítico en la formación de metástasis, por lo que el desarrollo e inhibición de esta enzima posee un potencial terapéutico en el tratamiento de la diseminación por metástasis”.

“Este es un descubrimiento apasionante. Ha demostrado que desactivar esta molécula evita la metástasis. El hecho es sencillo, si detenemos la metástasis podemos detener las muertes por cáncer. Ahora necesitamos centrarnos en el desarrollo de fármacos que puedan bloquear el PLCy1”.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Sin parche en el ojo, ni pata de palo...

ENTREVISTA CON UN PIRATA SOMALÍ ENCARCELADO

BERBERA (SOMALIA).- Pese a haber sido condenado a 15 años de cárcel, Farah Ismail no parece haber perdido el olfato comercial. "Si quiere que hable tiene que pagarme", afirma ante los carceleros. "No, sólo les pagamos cuando nos secuestran". La réplica del informador provoca una carcajada entre los uniformados y una sonrisa en el rostro hasta ahora impávido del pirata somalí. Farah tampoco ha perdido el sentido del humor y a una ironía responde con otra: "Ya, pero es que aquí no puedo secuestrarle".
A sus 32 años, Farah Ismail dista mucho de presentar la imagen estereotípica del pirata que se ha forjado occidente a través de las cintas de Hollywood. El salteador confeso se presenta en el despacho del director de la prisión de Mandhera, 60 kilómetros al norte del puerto de Berbera -en el autoproclamado estado de Somalilandia, al norte de Somalia- vistiendo una simple camiseta, chancletas y el maawii (pareo enrollado a la cintura) tradicional.
Su aplomo al responder aclara porqué era el líder de los otros cuatro asaltantes encarcelados junto a él desde el pasado mes de septiembre. "No negamos que somos piratas. Nuestro objetivo era ganar, pero perdimos", asume al iniciar la conversación.
Ismail es uno de los casi 20 asaltantes marítimos capturados por las autoridades de Somalilandia durante el presente año, según cifras que proporciona Mohamed Arteh, un alto cargo del Ministerio de Interior local. La vecindad de Puntland se ha convertido en el principal peligro para la estabilidad de Somalilandia, en especial ahora que esa autonomía ejerce como epicentro de la piratería somalí.
El grupo que comanda Farah pretendía precisamente ampliar el radio de acción de la piratería actuando desde el puerto de Berbera. El somalí es originario de esta zona pero ha vivido desde su primera infancia en Puntland, donde ejercía como pescador.
Los pesqueros extranjeros 'arrasaron el mar'
"En la temporada [seis meses] podíamos conseguir dinero suficiente para el resto del año e incluso para construirnos una casa. Pero Somalia desapareció en 1991 y nuestras aguas se llenaron de barcos extranjeros. Traían redes enormes que arrasaban el mar. Entonces se acabó la pesca y comenzaron las deudas. Los piratas son pescadores enfadados. Gente que se quedó sin peces y cambió el estilo de su trabajo. Seguimos pescando pero ahora los pescados son los barcos extranjeros", asegura en un tono solemne.
Según su relato, los marineros locales comenzaron a enfrentarse a los pesqueros foráneos -"venían de todos los países, de Francia, de Italia, de Kenia", acota- pero estos replicaron contratando a hombres armados. "Estuvimos capturando barcos pesqueros de 1993 a 1996 pero para esa fecha algunos se habían equipado ya con ametralladoras pesadas y no dudaban en utilizarlas. Eran los propios líderes locales [los llamados señores de la guerra] quienes les proporcionaban las licencias y las armas. No podíamos con eso. Nuestra venganza fue lanzarnos a la búsqueda de cualquier otro barco que no tuviera armas a bordo: cruceros, petroleros, lo que fuera", cuenta Ismail.
En ese instante, le interrumpe Abdala Mahmud, un integrante de su cuadrilla. "El mundo está buscando soluciones para la piratería pero le digo una cosa: o acaban con la pesca ilegal o seguirán sufriendo", advierte.

martes, 9 de diciembre de 2008

¿No os parece realmente importante?

Esto aparece en noticias en el año 2002:

Astrocitos y neuronas
El número de trabajos de investigación para determinar la capacidad terapéutica de las células madre es proporcional a las esperanzas puestas en ellas.
La actividad es particularmente intensa en patologías degenerativas para las que no existe tratamiento como es el caso de la enfermedad de Alzheimer o el Parkinson. Tanto éstas como la diabetes se caracterizan por la muerte de células, neuronales en el caso de las dos primeras y pancreáticas en el de la última. De modo que la posibilidad de regenerar esta pérdida mediante la inyección de progenitoras celulares es tremendamente alentadora y atractiva. Sin embargo, hasta el momento no se han conseguido pruebas contundentes de que esta estrategia sea eficaz y aplicable. Muchos expertos dudan todavía de que las nuevas células surgidas de la progenitoras inyectadas sean capaces de funcionar correctamente.
Otra de las áreas exploradas es la cardiovascular. Infartos, isquemias y otras patologías coronarias son también un objetivo para el uso de células madre . En este caso la mayoría de los ensayos se han realizado empleando progenitoras celulares procedentes de la médula ósea de un organismo adulto. En este terreno, se han obtenido algunos resultados esperanzadores.





Y esta noticia aparece el 23-10-2008:

Logran crear una próstata en ratones a partir de una sóla célula madre adulta

MADRID.- Científicos de la empresa californiana Genentech, con sede en San Francisco, han sido capaces de aislar por primera vez una célula madre de la próstata para lograr que ella sola vuelva a regenerar el órgano en ratones. Aunque el descubrimiento está lejos de poder reproducirse en humanos, según advierten con cautela los propios investigadores en las páginas de la revista 'Nature', el logro abre nuevas vías de conocimiento sobre estas células capaces de autorenovarse indefinidamente.
Las células madre se caracterizan por su capacidad para dividirse permanentemente produciendo dos hijas diferentes entre sí. Mientras una de ellas sigue siendo capaz de repetir esa pauta reiteradamente, la otra 'hija' pierde en parte su capacidad para dividirse a cambio de lograr especializarse en una función determinada dentro del organismo (por ejemplo, en la próstata). Esta estrategia permite a una sola célula madre generar enormes cantidades de tejido durante la vida de un individuo, regenerando aquellos que van envejeciendo o 'estropeándose'.
En este trabajo, para poder identificarlas y diferenciarlas del resto de células normales que componen la próstata (adultas y especializadas), lo primero que tuvieron que hacer los científicos fue averiguar qué marcas en su superficie las distinguían del resto. Es decir, qué marcadores celulares son específicos de estas unidades y no de las células prostáticas ordinarias.
"Un estudio reciente señalaba que las regiones de la próstata del ratón cercanas a la uretra podían constituir el nicho de células madre", explica en su investigación el doctor Wei-Qiang Gao. Así que compararon las células de esa zona con las de otras regiones para ver qué marcadores celulares se expresaban allí con más fuerza y fijaron su atención en uno de estos elementos, CD117.
Damián García Olmo, responsable de la Unidad de Terapia Celular del Hospital La Paz de Madrid, se ha mostrado fascinado con el trabajo, que ha visto la luz después de nueve meses de discusiones y debate entre los revisores de la prestigiosa revista y los autores, liderados por Gao.
Un depósito natural de células madre
"Una de las cosas más fascinantes del estudio", explica García Olmo, "es que han conseguido dar con el nicho de células madre de la próstata, un concepto que hasta ahora había sido muy discutido". Este reservorio sería el depósito en el que quedan almacenadas las células madre después de dar lugar a un órgano durante el proceso embrionario. "Antes se pensaba que esas células iban dividiéndose y haciendo su función durante la formación del embrión, pero después evolucionaban. Pero pensar que se quedan allí para ir renovando los tejidos de ese órgano durante la vida adulta, y que a partir de una sola de esas células podemos generar una glándula completa es muy importante".
En esos nichos, las células madre se mantienen sin diferenciar durante periodos de tiempo prolongados, gracias a una serie de señales que inhiben el proceso natural de división celular y la protegen de la muerte programada (apoptosis). Se trata de que la célula mantenga su estado pluripotente y su capacidad de autorrenovación, a diferencia de lo que ocurre en el caso de las células tumorales, en las que ese control se rompe. Hasta ahora, los nichos de células madre adultas habían sido localizados con precisión en el caso de la epidermis o las células madre intestinales.
En este caso, los autores identificaron CD117 como el principal marcador para reconocer a las células madre de la próstata y, para demostrarlo, comprobaron qué ocurría cuando las aislaban y las trasplantaban 'in vivo' al organismo de varios ratones de laboratorio. Para comprobar su capacidad de autorenovación, fueron realizando una serie de injertos a los ratones, cada vez con menor cantidad de unidades celulares: En todos los casos, las células madre fueron capaces de seguir dividiéndose y dando lugar a nuevas células hijas.
Una segunda próstata
Incluso trasplantando una sola célula en una zona cercana al riñón (para distinguir la nueva próstata de la glándula original de los animales), los científicos lograron obtener un nuevo órgano completo. Concretamente, lograron generar 14 próstatas a partir de 97 células únicas. Como explica García Olmo, las células no sólo se dividieron hasta dar forma a la glándula fuera de su sitio natural, sino que también fueron capaces de dar las órdenes necesarias y aportar la suficiente información a las células de su alrededor para que su 'creación' tuviese la función de una próstata real.

Hasta ahora, como reconoce el especialista español, los investigadores sí habían sido capaces de ordenar a las células dividirse, multiplicarse, e incluso reprogramarse para cumplir ciertas funciones... Pero crear un órgano implica algo más.
"De una célula de la grasa podemos obtener neuronas, pero no sabíamos crear tejido neuronal, porque esto implica mucho más. No sólo que las células se renueven, sino que hay que crear un andamiaje, dotarlas de función...". De hecho, hasta ahora, este logro sólo había sido posible con la glándula mamaria, que posee mucha más plasticidad que la próstata.
García Olmo subraya lo importante que sería repetir esos resultados con otros órganos, como el páncreas, encargado de segregar la insulina que necesitas las personas con diabetes. "Hasta ahora [en nuestras investigaciones] buscábamos las células más parecidas a las embrionarias, las que menos se habían diferenciado, pero recurrir directamente al nicho donde están en su estado natural nos aporta otra pieza del puzle. Ni siquiera necesitamos reprogramarlas", se felicita el especialista español, que considera que este trabajo repercutirá directamente en el futuro de la medicina regenerativa.

"Este descubrimiento sugiere que CD117 puede ser un marcador de células madre prostáticas también en humanos", explican los autores en sus conclusiones, "aunque la generación de una próstata 'in vivo' a partir de ellas aún debe ser demostrada". Sin embargo, a pesar de la cautela en este sentido, el equipo de Gao señala que ésta es la primera vez que se logra algo así en ratones a partir de una única célula adulta, y lo consideran "un avance espectacular en la investigación con células madre". De hecho, añaden, haber sido capaces de definir sus marcadores tiene importantes repercusiones tanto para la ingeniería de tejidos como para la identificación de las células madre que pueden dar lugar a un cáncer por culpa de un error en su proceso de auto-división.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Si es cierto que las estadisticas no mienten y es verdqad eso de que si yo tengo dos bollos y tu no tienes ninguno, ambos tenemos un bollo cada uno... puedo decir que la audiencia o mejor dicho la teleblogidencia ha subido ni más ni menos que un 100% ¡¡¡ ya que se ha añadido no sabemos si por interés, compasión o simplemente porque es mi hermana. El caso es que la lista sube como la espuma y ya podemos decir que formamos parte de este mundo infrahumano y sin sentido los siguientes readblogers:

por la A: Ana(mi hermana)


por la C: Carlos(mi compañero murciano-pelotari)

y sin más ni mas, el saludo de este mi blog: ¡¡¡A la mierda¡¡¡